Facebook e Instagram son herramientas útiles a la hora de emprender sin capital.
El emprendimiento es cada vez más una opción que están tomando muchas personas para salir adelante. Otras, por el contrario, deciden no arriesgarse por el temor a fracasar y perder la inversión.
En “Impulsa con Facebook”, conferencia que ha estado en varias ciudades y que en esta oportunidad visitó Sincelejo, resaltaron cómo usar esta red social como aliado en una idea de negocio cuando no se cuenta con capital.
Mateo Soler López, licenciado en Diseño Tecnológico y expositor, afirmó que a través de Facebook es posible impulsar un negocio.
Conocer el público al que va dirigido el contenido es importante y esto es de acuerdo al producto o servicio que se ofrezca.
“Una de las grandes potencialidades que tiene este tipo de herramienta es que es gratuita. Puedes acceder, sacar tu página, tu perfil, puedes crear y producir contenido de forma gratuita”, dijo.
Pagar por anuncio es una posibilidad, pero no un condicionante para sacarle el jugo a Facebook porque el contenido orgánico gratuito también crea efecto y ganancias para el emprendedor.
Destacó que para generar contenido orgánico de calidad tampoco se necesita mucho dinero, sino recursividad.
Más creatividad, menos presupuesto
“Uno de los grandes aprendizajes es que se pueden hacer contenidos de alta calidad con bajo presupuesto. Se necesita creatividad, adecuar un escenario, tener buena luz para las fotos”. Fotos que se pueden tomar con un celular, dijo.
Diana Rodríguez Prieto, especialista en Periodismo Digital y expositora, recomendó: “Usar lo que tengamos en casa. No necesitamos una producción gigante o muchas personas en el equipo”.
Se recomienda que se tenga claro cuál es el propósito: reconocimiento de marca o vender. Aunque puede parecer obvio que todos quieren vender, el enfocarse inicialmente en “branding” o reconocimiento de marca es importante para monetizar más adelante. Es generarle estatus y credibilidad al negocio.
Jánderson Martínez Ríos, fotógrafo sincelejano, creó una empresa de producción audiovisual hace un año y empezó con una cuenta en Instagram. Hace casi dos meses abrió una oficina. “Al principio no podía pagar un arriendo. Cuando empecé ni siquiera tenía cámara propia, me prestaban una y ahorrando ya compré la mía y tengo una oficina”, contó.
FUENTE: https://elmeridiano.co
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